Dentro de Hesacore.

Anatomía del mango que no existía.

Cómo ha empezado todo.

A partir de 2015, el estudio de Hesacore se centró en los efectos del choque que causa el impacto con la pelota.
De hecho, se sabe que el agarre fuerte es una de las principales causas de lesiones en la muñeca y en el codo, debido a la mayor transmisión de las vibraciones de la raqueta en las fases post-swing.
Estudios y experimentos destacaron de inmediato el enorme beneficio que se obtiene al relajar los músculos del brazo al apretar un mango más ergonómico que el tradicional, capaz de garantizar mayor fricción a la mano con menor esfuerzo.

Por eso Hesacore ha repensado el agarre de la raqueta, imaginando un diseño con más atención a la salud del atleta y asegurando, al mismo tiempo, eficiencia y eficacia total en los golpes a la pelota.
Un grip capaz de «acoger» y envolver los dedos en una extensión natural del brazo, sin solución de continuidad, como si la raqueta se volviera una con la extremidad del jugador.

Una innovación que incide positivamente en el swing: la perfecta adherencia entre Hesacore, la mano y el mango permite moverse de forma rápida y estable desde el apretar (antes del golpe), el soltar (durante el golpe), hasta la retención (después del golpe) durante el juego casi sin sentir el impacto.

Hesacore. La revolución está servida.

Durante los estudios de investigación para entender cómo aliviar el sufrimiento de los tenistas durante el juego, pronto quedó muy claro que el llamado «codo de tenista» u otro tipo de lesiones no podían evitarse con un simple cambio de raqueta, de cordaje o modificando el tamaño del mango.

De ahí la idea de un nuevo accesorio con un diseño apto para ser colocado en el mango, que pudiera dar más confort, menos molestias para los músculos y los huesos, y sobre todo que pudiera aumentar el rendimiento adaptándose a la palma de la mano de cada persona.
Años de perfeccionamiento e investigación llevaron al modelo final, diseñado para todos los deportistas, de todos los niveles: Hesacore.

La ciencia de los hexágonos.

Tras años de experimentos y prototipos, Hesacore vio la luz en 2017.
Su ergonomía está diseñada para adaptarse a cualquier cambio de mango y de raqueta.

La forma hexagonal es una consecuencia de los estudios sobre la transmisión de las vibraciones y la fricción: los bordes perpendiculares están inclinados con respecto al eje longitudinal para soportar la forma de la mano, mientras que las perforaciones proporcionan más apoyo a las partes óseas y, por lo tanto, mayor comodidad con un alto agarre.

Gracias a este innovador diseño y a las pruebas realizadas con tenistas de varios niveles, desde amateur hasta profesional, Hesacore ha obtenido una patente internacional y está reconocido como el primer, único y original grip de este tipo.

El confort no se puede explicar. Hay que experimentarlo.